JUAN SEBASTIÁN BACH

Autora: Mª Dolores Villalba Madrid

Lee con atención el texto sobre Bach y contesta a las siguientes preguntas.
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JUAN SEBASTIÁN BACH


Johan Sebastián Bach (Juan Sebastián Bach), nació en un muy bonito y pequeño pueblo de Alemania, Eisenach, el 21 de marzo de 1685. Fue el hijo más pequeño de Johan Ambrosius Bach y Elizabeth Bach, quienes educaron a su hijo como a cualquier niño de pueblo.

La familia descendía de músicos, por lo que seguramente ya Bach traía esto en la sangre. Incluso toda esta rama, era una prominente familia que por espacio de dos siglos habían dado a su región excelentes organistas y cantantes: Ministros de capilla, ejecutantes de órgano, monaguillos, niños cantores, participantes de coro, etc.

Así, se dice que en toda la historia del arte no ha habido una familia tan numerosa ni tan unida como la del los Bach, la que por cerca de 200 años convirtiera un tranquilo rincón del norte de Alemania en un verdadero semillero de músicos y compositores de grandes melodías.

Y así transcurrió la vida del pequeño Bach, quien a la muy temprana edad de 10 años quedara huérfano al morir sus padres. No sabemos mucho, en realidad, de los primeros años en la vida del pequeño Juan Sebastián; pero, lo que sí podemos asegurar es que su padre le había enseñado a tocar violín.


SUS PRIMEROS AÑOS

A la muerte de sus padres, Bach se fue a vivir a casa de su hermano, Johan Christoph (Juan Cristóbal), quien le enseñara a tocar el clavicordio. Y se cuenta que este hermano, Cristóbal, había hecho una colección de piezas para órgano, que con cierto egoísmo de hermano mayor guardaba celosamente bajo llave en un armario con puertas de celosía.

Y como buen "hermanito", el pequeño Juan, se levantaba todas las noches, a hurtadillas, a fin de poder abrir la ansiada puerta y poder copiar todas esas hojas llenas de pautas y anotaciones. Deseaba saber y conocer la música de su hermano y las de otros compositores que también ahí estaban atesoradas y escondidas.

Pero, "héte aquí", que Juanito no podía abrir la puerta; y, si la forzaba, su hermano se daría cuenta. Entonces ideó otra forma. Se dio cuenta que a través de las celosías podía meter sus dedos y así sustraer las partituras. A veces tenía problemas, pues éstas se hallaban un poco fuera de su alcance. Entonces se ayudaba de unas pequeñas pinzas que le permitían maniobrar mejor las hojas y al final de cuentas las agarraba, siempre lo lograba.

Y así estuvo Juan Sebastián Bach, por espacio de seis meses, copiando todas las noches, a la luz de la luna, aquellas obras que su hermano le había prohibido mirar. Todo esto trajo funestas consecuencias para Bach, pues el forzar la vista, le traería problemas de ceguera. Ceguera que le vendría mucho tiempo después, ya en su vida adulta.


LA ADOLESCENCIA

Este deseo de estudio, el de saber las obras de los demás, el copiar partituras que a él le gustaban, el poderlas interpretar y hacer sus propias composiciones, caracterizaron toda su carrera. A la edad de 15, su bien timbrada voz de soprano le aseguró una beca en la Iglesia de San Miguel, en Lüneberg.

Ya en ese tiempo, Bach había asistido al Liceo de Ohrdruff, y todos los días festivos iba a pie hasta Hamburgo para escuchar al gran organista holandés Reinken. Bach no perdía oportunidad de acudir a cualquier concierto que se presentase. De este modo fue conociendo a grandes intérpretes y compositores de música, entre quienes se encontraban gentes de otros países como Francia, Bélgica, Polonia, Italia y Hungría.


LOCO POR LA MÚSICA

Se dice que Bach estaba loco por la música. A veces (se sabe, se dice y se tiene la certeza y el conocimiento), que caminaba hasta 80 kilómetros para ir a ver y escuchar tocar los conciertos de órgano que un afamado músico, Buxtehude, daba en la ciudad de Lübeck. Algo que no creo que se pueda ver en nuestros días.


LA VIDA DE BACH

La mayor parte de la vida de Bach estuvo dedicada a la música. Fue maestro de capilla en diversas iglesias, director de conciertos de varios príncipes alemanes, director de musical de varias escuelas y compositor nato. Su atrevimiento como organista le valió algunas y muy variadas y serias reprimendas por parte de sus superiores.

A Bach le gustaba "jugar" con el órgano. Se deleitaba jugar con las teclas, sonidos y acordes que salían y se mezclaban en el aire que le hacía respirar y sentir la música. Una vez, le llegó una nota que decía: "Hemos tenido quejas de que usted acompaña los himnos haciendo variaciones sorprendentes y adornos que no vienen al caso, lo cual destruye la melodía y confunde a los fieles".

A los encargados de las iglesias no les gustaba que Bach hiciera tantos cambios o tantos "adornos"; pero él, Bach, se sentía fascinado al poder sentir la música en sus manos. Tal vez Bach no era de convencionalismos, le gustaba ir más allá de la música misma. De ahí que se sepa que el propio Bach hiciera muchos de sus propios instrumentos, los arreglase, los afinase, les hiciese modificaciones y hasta inventase nuevos instrumentos.


SE CASA Y SE VUELVE A CASAR

Bach tuvo dos esposas, o, si le gusta de otra forma: se casó dos veces. Su primera esposa se llamaba María Bárbara. Era prima suya y se casó con ella el 17 de octubre de 1707. Una bella mujer y cantante con una excelente y clara voz de soprano. Entre ellos procrearon 7 hijos, cuatro de los cuales murieron después. Ella falleció en 1720.

Su segunda esposa fue otra cantante, Ana Magdalena. Su nombre completo era Anna Magdalene Wülken, con quien contrajera nupcias en 1721. Ella le dio 13 hijos, nueve de ellos varones, solamente dos de los cuales le sobrevivieron. Entre ambas mujeres, tuvo 20 hijos, siete de los cuales vivían aún después de su muerte. Cuatro de ellos llegaron a ser músicos notables; los demás, se dedicaron a otras actividades.

Así, con tantas vocaciones musicales bajo un mismo techo, la casa de Bach se convertía en un verdadero salón de eventos familiares, de música y conciertos. Una familia que hizo nombre y que dejó mucho a la posteridad. Una familia en que todos sabían de música, en que todos sabían de Bach.


LAS CONTRIBUCIONES DE BACH

Bach no solo sabía tocar instrumentos, sino que de hecho sabía afinarlos, construirlos y hasta inventarlos! Así, entre sus máximas aportaciones está la de haber contribuido a la evolución del teclado, incluyendo por primera vez, en la digitación, el uso de los dedos pulgares.

Se dice que con frecuencia llamaban a Bach para probar un órgano nuevo. Y, cuando esto sucedía, le rodeaba un selecto y respetuoso auditorio que le miraba con suma atención. El, todo vestido de negro, peluca, mirada seria, adusta, quijada recia, nariz prominente... El público, por otra parte, a la espera de la "aprobación" del maestro.

Luego, Bach subía al escenario (en este caso, al coro), se sentaba, abría las manos, las miraba, veía el teclado, y "manos a la obra..."! Si le gustaba el instrumento, regalaba a sus oyentes con alguna de sus obras; si no, pues nada... Así era Bach, o al menos, eso es lo que se dice en los libros.


OTRAS COSAS SOBRE BACH

Bach tenía sus cualidades. Era un excelente compositor. De hecho, cuando probaba un órgano, y sabía que éste era bueno, no solo deleitaba a los oyentes con ricas melodías, sino que se daba el lujo de componer algunas "fugas". Las "fugas" son esas intrincadas formas de expresión musical que él llevó hasta su máxima expresión.

La fuga gira sobre un tema único repetido en distintos tonos, en donde las voces se van como entretejiendo para resonar luego todas juntas. Una habilidad que solo Bach pudo lograr. Una destreza donde se combinan contrastes musicales y se tejen todos ellos en un "todo" armonioso. Algo que quizá no haya sido igualado por nadie.


LOS CONOCIDOS DE BACH

Bach ya era un hombre de renombre. Su música llegaba a todas partes. Todo el mundo deseaba oírlo. Figuras prominentes lo hicieron no solo compositor exclusivo de su corte, sino que le confirieron títulos honorarios. En 1736 fue nombrado conde honorario del Duque de Wissenfals, y compositor de la corte del Rey de Polonia y Elector de Sajonia.

Bach siguió viviendo en Leipzig (ahora en Alemania del Este), lugar donde viviese por espacio de casi 26 años y donde escribiese la mayor parte de su música sacra. El 7 de mayo de 1747, Federico el Grande pide escucharlo. Bach gustoso accede a ir a Potsdam (también en Alemania del Este), y ahí "improvisa" en varios pianos "Silbermann".


LA MUERTE DE BACH

Sigue en Potsdam. Compone muy diversas y variadas fugas. Sin embargo, su vista empeora. Casi no ve. En 1749, dos operaciones de la vista, debilitada por copiar tanto sus propios trabajos como los de otros autores, le deja casi completamente al borde de la ceguera.

Debilitado así, Bach continúa. Regresa a Leipzig. De pronto, recupera la vista. Esto fue el 10 de junio de 1750. Sin embargo, días después, el 28 de julio de ese mismo año, Bach muere de apoplejía. Antes, ya había dejado muchas obras que había el mismo dictado.


LAS OBRAS DE BACH

Su colosal y fecunda obra esta considerada la cumbre de la música barroca, donde la lleva a su máxima explendor y cenit, y uno de los pilares de la música universal. Innumerables son las obras de Bach. Muchas de ellas (o la mayoría de éstas) enfocadas a temas religiosos. Entre sus principales obras se encuentran la Misa en Si Menor, la Pasión Según San Mateo, el Clave bien Temperado, El arte de la Fuga, las diversas "fugas" y "gavotas" que compuso, y el muy conocido "Concierto de Brandenburgo". Obras que tienen sus aciertos, obras que tienen sus cualidades. Composiciones, muchas de ellas elocuentes que nos dejan sentir y escuchar a través de sus notas el temperamento artístico de Bach.