Reflexiones sobre educación

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Reflexiones sobre educación


Hasta hace pocos años Finlandia era para muchos de nosotros, un país distante con una vida marcada por su cercanía al círculo polar ártico. De pronto, gracias a la difusión de los resultados del PISA 2000, el país nórdico ocupó nuestra atención, este país sin ser el de mayor desarrollo económico en el mundo, tenía sin embargo un sistema educativo de altísima calidad, probablemente el mejor.

En la primera evaluación PISA, Finlandia ocupo el primer lugar en compresión lectora entre los 43 países participantes.

Mi curiosidad por el sistema educativo finlandés surge por un doble aspecto.

Profesional: Soy docente en Secundaria y a menudo en el aula me encuentro alumnos con graves deficiencias en la comprensión lectora que dificultan su aprendizaje, y que en muchas ocasiones en estos niveles educativos resultan difíciles de subsanar.

Existen trabajos que han constatado que existe un porcentaje de fracaso escolar muy alto asociado a alumnos con dificultades en la competencia lectora, por lo tanto considero que es una competencia básica en el aprendizaje educativo y muy relacionada con el éxito escolar.

Personal: Soy madre de dos hijos en el inicio de la escolaridad y en proceso de adquisición de aprendizajes fundamentales que serán claves en su desarrollo posterior.

Las primeras lecturas sobre el sistema educativo finlandés me permitieron observar un hecho: Los niños y niñas finlandeses empiezan la escolaridad obligatoria y la lectura 1 año más tarde que los españoles, a pesar de empezar más tarde los niños y niñas finlandesas estaban dos años después, por encima de todas las puntuaciones de los demás países.

Existe una creencia generalizada entre muchos padres, docentes, educadores de que si los niños aprenden a leer antes aprenderán mejor, el dato sobre Finlandia demuestra que esta creencia es falsa.

El artículo que más adelante resumo da pistas excelentes, sobre todo en el campo pedagógico e institucional. Mucho es lo que se puede hacer con la guía de estas lecciones, pero siempre habrá una distancia difícil de cubrir. Después de todo, el estado de la educación es el reflejo de los bienes y males de la sociedad en que se desenvuelve.
Este artículo está escrito por "Paúl Robert" Director de un colegio francés y es fruto de una visita organizada por un director de un colegio en Finlandia, esta visita agrupó a distintos responsables de educación de diferentes países, todos ellos viajaron motivados por el deseo de comprender las razones del asombroso éxito conseguido por los alumnos finlandeses.

Flor Merino.
Madre de dos alumnos del colegio

 

LOS SECRETOS DE UN ÉXITO ASOMBROSO


Paul Robert,
Director del colegio Nelson Mandela, de Clarensac,Francia.

Auroleada de prestigio por sus resultados en la evaluaciones internacionales
PISA del 2000 y 2003, Finlandia era para mí, desde hace años un tema lleno de interrogantes que no había podido responder con la información que podía espigar de muchas conversaciones y lecturas.

Finlandia es un país donde las desigualdades consiguen ser corregidas mejor por la educación, es un país donde las diferencias de capacidad entre los chicos y chicas son las más bajas y donde los alumnos tienen una valoración muy positiva de ellos mismos en relación a los aprendizajes.

En consecuencia vale la pena tratar de entender cómo este país ha sabido aportar respuestas tan pertinentes a problemas que España no ha podido resolver.

 

LAS CLAVES DEL ÉXITO.

1.-CADA ALUMNO ES IMPORTANTE.

¿Qué es necesario poner en el centro del sistema, el alumno o los conocimientos?
Finlandia eligió sin discusión la primera alternativa. Las necesidades reales de cada alumno es lo que está detrás del asombroso éxito del sistema. La idea de que un alumno feliz, bien desarrollado, libre de progresar a su ritmo, adquirirá más fácilmente los conocimientos fundamentales no es una utopía de un pedagogo iluminado: es simplemente la idea que orienta la acción de todos.
Finlandia respeta profundamente los conocimientos, pero respeta aún más a los individuos que están en proceso de adquirirlos.

2.-RITMOS DE APRENDIZAJE ADAPTADOS A LOS NIÑOS

A partir de los 7 años los niños comienzan normalmente el aprendizaje de la lectura. Antes de esto en el jardín de niños de (1 a 6 años) y en la educación preescolar se pretende sobre todo despertar las aptitudes de los niños, sus habilidades, su curiosidad. Cada día es dedicado a una disciplina (Música, deportes, actividades artísticas…) los niños trabajan sólo durante la mañana la tarde es reservada al juego.
Así los aprendizajes iniciales se logran sin violencia, sin tensiones, con la preocupación constante de motivar. S i un niño muestra disposiciones particulares, se le dará la oportunidad de aprender a leer precozmente(6 años), en cambio y estando de acuerdo con los padres, los profesores pueden dejar a un niño hasta los 8 años en el jardín si todo indica que no está listo para la lectura.
La jornada de trabajo se organiza cuidando respetar los ritmos biológicos del niño, hasta los 16 años (Cuando finaliza la escuela obligatoria) las sesiones se limitan a 45 minutos y se entrecruzan con periodos de descanso de 15 minutos.

3 -UN PROMEDIO ALTO DE ATENCIÓN AL ALUMNO.

El gasto global de educación en Finlandia es comparable al de otros países europeos (El 7% del PIB), es decir los medios son muy parecidos pero se distribuye de manera mucho más eficiente para el mayor beneficio de los alumnos. L a ausencia de un cuerpo de inspección y un peso mucho menor de la administración central podrían ser elementos de respuesta.

4.-UNA LIBERTAD DE ELECCIÓN DELIMITADA

Una de las características del sistema finlandés es la gran elección dejada a los alumnos para organizar sus estudios.En realidad, esta libertad es progresiva y está relacionada con el grado de madurez de los alumnos.A lo largo de la educación fundamental (Entre 7 y 13 años) los estudios son iguales para todos. Los alumnos comienzan el aprendizaje del inglés a los 9 años, a los once años pueden elegir otra lengua (el alemán suele tener una preferencia mayoritaria)

5.-UNA EVALUACIÓN MOTIVADORA

Hasta los 9 años los alumnos no son evaluados con notas. Sólo a esa edad los alumnos son evaluados por primera vez, pero sin emplear cifras. Después no hay nada nuevo hasta los 11 años, es decir que en el periodo equivalente a nuestra escolaridad primaria los alumnos sólo pasan por una única evaluación. Así la adquisición de los saberes fundamentales pueden hacerse sin la tensión de las notas y los controles y sin la estigmatización de los alumnos más lentos.

Cada uno puede progresar a su ritmo sin interiorizar, si no sigue el ritmo requerido por la norma académica, ese sentimiento de deficiencia o incluso de "nulidad" que producirá tanto fracaso posterior, esa imagen de si tan deteriorada que para muchos alumnos hace que los primeros pasos sobre los caminos del conocimiento sean a menudo generadores de angustia y sufrimiento. Finlandia ha preferido confiar en la curiosidad de los niños y en su sed natural de aprender. Las notas en esa fase no serían más que un obstáculo. Ello por supuesto, no implica informar a las familias regularmente sobre los progresos de los niños.

6.-UNA PROFESIÓN VALORADA

La profesión docente goza de un prestigio real en la sociedad de Finlandia, esto no tiene que ver con la remuneración, que se acerca al promedio de os países de la OCDE sino con la importancia que otorga el país a su educación y al sentimiento ampliamente extendido de que los docentes son expertos en su dominio y que ellos se consagran con todo su corazón a su tarea.
Los profesores finlandeses sienten que se encuentran al servicio de la infancia más que al servicio de una materia., no son profesores amargados, decepcionados, desengañados, por el contrario son profesores orgullosos de su sistema educativo y gozan de una libertad pedagógica total y un margen amplio de autonomía e iniciativa.

¿SE PUEDE EXPORTAR EL MODELO FINLANDÉS?

Frente al notable éxito del sistema finlandés, uno se pregunta si el modelo podría ser traspuesto en otras partes.
Es forzoso constatar que este sistema en constante evolución está arraigado en una cultura caracterizada por la valoración de caca persona.
Se halla profundamente arraigada la aspiración de que el sistema educativo finlandés ayude a cada alumno a llegar as ser una persona plenamente responsable y capaz de tomar parte en la sociedad sin dejar de ser jamás, el mismo.
El impresionante éxito de la educación finlandesa no es, consecuencia, de una sabia construcción tecnocratita, ella está ligada a una lengua, a una cultura, a un pueblo que ha hecho de la persona humana, en todos sus componentes la finalidad fundamental de la educación.

FINAL

En un mundo lleno de índices y estadísticas, no podemos dejar de mencionar que Finlandia es el primer país del mundo según el índice de adelanto tecnológico (IAT) Muy superior al nuestro. El IAT es calculado sobre la base de varios ítems: creación de tecnologías, difusión de nuevas tecnologías y conocimientos especializados (Años de escolaridad de la población.). No cabe duda que esa dinámica de uso y cultivo de las tecnologías empuja al sistema educativo. Ellos no estudian sólo porque gozan de un derecho, lo hacen porque es casi su obligación en pueblo que valora el crecimiento intelectual de sus miembros. Como una necesidad.

Lo dicho, ,no ha sido expuesto para alimentar el desaliento.Sirve sólo para mostrar que la calidad de la educación es una consecuencia de múltiples factores externos y para contradecir una tendencia demasiado vigente entre nosotros: creer que podemos hallar correctivos al interior del sistema (Cambio de programas, aumento en las horas de clase, evaluación y capacitación de los docentes….) y que con ellos basta, hay que hacerlos, sin duda, pero recordando, que son sólo medidas parciales. Si sólo miramos el sistema educativo no podremos cambiar sus resultados, porque para conseguirlos tenemos que mejorarnos cómo sociedad.

 

El fracaso escolar

La existencia y persistencia del fracaso escolar en España es indisociable de una causa que no ha sido ni tan siquiera diagnosticada: el fracaso escolar diferencial negativo de los chicos.
Ni la LOE ahora, ni la LOGSE antes, dan ninguna respuesta minimamente satisfactoria al problema estructural de la asimetría en el fracaso escolar según el sexo.

La cuestión de fondo es hasta qué punto el sistema educativo está bien adaptado al desarrollo cognitivo de los chicos, que tienen una especificidad propia, o por el contrario, la influencia de la ideología de género sobre los postulados de la enseñanza, al negar tal diferenciación, acentúa el problema de la asimetría según el sexo en el fracaso escolar.
Los esfuerzos de las administraciones públicas para la igualdad entre el hombre y la mujer, necesariamente han de actuar en dos sentidos, sea cual sea la condición perjudicada.

Envio un artículo que he encontrado que habla de este tema y me ha parecido muy interesante.

Flor Merino

 


El rey desnudo
Detrás del fracaso escolar masculino hay otras realidades que desprecian los actuales responsables
Este curso escolar nos ha dejado el amargo sabor del fracaso y la mediocridad. Los documentos del Ministerio de Educación y Ciencia nos muestran con crudeza la situación académica de nuestros niños y jóvenes. España es el tercer país de la Europa de los veinticinco, después de Malta y Portugal, en abandono temprano de la educación. Según datos de la OCDE, un 33% de alumnos deja los estudios tras la ESO (sólo por delante de la República Eslovaca, Turquía y Méjico).
Pero lo más llamativo es un dato evidente, que aparece de forma reiterada en todas las estadísticas y que los responsables de la educación parecen ignorar totalmente: el fracaso escolar en nuestro país constituye una problemática principalmente masculina. El fenómeno afecta por igual a todas las enseñanzas y ciclos, se mantiene con la misma intensidad tanto en las enseñanzas profesionales, como en los ciclos educativos que forman parte de la enseñanza obligatoria, y se concentra en la edad de 15 a 18 años, lo que supone que, en todos los tipos de enseñanza, las chicas obtienen mejores resultados actualmente y la diferencia va progresivamente en aumento.
Los varones están en crisis desde el punto de vista educativo. Las chicas sacan mejores notas y acceden en mayor medida a la Universidad. En contra de lo que infundadamente piensa la mayoría de la sociedad y como demuestran los estudios, son las chicas las que están arrasando en los colegios. El chico tipo está un año y medio por detrás de la chica tipo en lo que se refiere a leer y escribir; está menos comprometido en el colegio, se comporta peor y es más improbable que acabe realizando estudios universitarios. Lejos de aparecer tímidas y desmoralizadas, las chicas de hoy ensombrecen a los chicos. Consiguen mejores calificaciones. Tienen aspiraciones educativas más altas. Siguen programas académicos más rigurosos y participan en clases de alto nivel en mayor porcentaje. Muchas más chicas que chicos estudian en el extranjero.
A principios de los 90,The Times advirtió de la posibilidad de dar lugar a una segunda clase de hombre, sin habilidades y sin empleo. También el Economist se refirió a los chicos como "el segundo sexo" el día de mañana. La revista Business Week, en mayo de 2003, publicó un preocupante artículo (How the educational system bombs out for boys?), sobre cómo los chicos están siendo marginados por el sistema educativo, frente a unas chicas que, en igualdad de edad, los superan en capacidades. Le Monde de l´Education señaló recientemente la preocupación de los sectores educativos por la inadaptación de los chicos.
En España se ignora la existencia de este fuerte componente sexual en el fracaso escolar. Es un aspecto del que nunca se habla, pero que los docentes conocen perfectamente. Se barajan otras muchas variables -la edad, la raza, el nivel económico-, pero la relativa al sexo se ha extirpado de nuestros datos porcentuales. En consecuencia, no hay ninguna actuación para darle solución.
Mientras continuemos ignorando que el rey está desnudo, seguiremos sin solucionar el fracaso escolar que sufren nuestros muchachos. Este asunto se suele despachar en la mayoría de las ocasiones con la idea simplista de que las chicas son más estudiosas, pero lo cierto es que detrás de los datos de fracaso escolar masculino se esconden otras realidades psicológicas y sociales que son absolutamente despreciadas e ignoradas por los responsables actuales de la educación. Como afirma Donna Laframboise, en relación con las niñas todos estamos pendientes de los fallos del sistema educativo, del acoso en las escuelas, de la falta de estimulación de los padres, de los roles y estereotipos que la sociedad les impone. Pero en el caso de los niños, se les echa la culpa a ellos de su propio fracaso, no a las circunstancias, al modelo educativo o a la sociedad. Esto es injusto y trae nefastas consecuencias.
El menor rendimiento escolar puede generar -y más en la adolescencia- complejo de inferioridad, descenso de la autoestima, absentismo, necesidad de evasión de la realidad por medio del consumo de drogas y alcohol. La estabilidad emocional de algunos niños se ve afectada por la incomprensión a la que se ven sometidos durante la convivencia escolar constante con el sexo opuesto. Diversas investigaciones están dando cifras preocupantes de depresiones en niños y jóvenes, que suelen manifestarse con un bloqueo en los estudios que nadie se explica.
Los chicos españoles son cada vez más analfabetos que las chicas y están más desubicados que nunca. Tienen problemas, pero nadie sabe a qué se deben o cómo abordarlos. Los planes de igualdad en las escuelas no hacen sino ahondar aún más en una postura radicalmente errónea que pretende negar unas características propias a los varones. Nuestro sistema educativo está dando a los muchachos mucho menos de lo que merecen académicamente hablando.
Es necesario que los poderes públicos y las administraciones educativas se quiten la venda de los ojos y reconozcan la existencia de unas diferencias sexuales en el aprendizaje que están siendo despreciadas y cuya ignorancia provoca que los chicos se frustren, reduzcan su nivel de aspiraciones, piensen que estudiar es "cosa de chicas" y se hagan notar por medio de los excesos de violencia que llenan últimamente las páginas de nuestros periódicos. Nuestros muchachos no necesitan medicamentos contra la hiperactividad, psicopedagogías liberadoras, políticas de género o planes de igualdad que los rescaten de su masculinidad. Lo que necesitan son enormes dosis de comprensión y un sistema de enseñanza que se adapte a sus peculiares características y a sus tareas vitales específicas.
María Calvo Charro
Profesora de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III