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Noticias de febrero de 2004 aparecidas en el Diario Montañés

Recogida de material escolar

Jornadas Culturales 2004

 

Cruz Roja inicia la recogida de material escolar para Mozambique
D. B./SANTANDER
Martes, 24 de febrero de 2004

Cruz Roja Juventud de Cantabria ha puesto en marcha una campaña de recogida de material escolar en los colegios 'Cisneros' y 'La Anunciación' de Santander. La iniciativa, con el título de 'Escuelas Puentes de Solidaridad' ,pretende concienciar a la ciudadanía en general y sobre todo, a niños y jóvenes sobre la grave situación en la que se encuentra el sistema educativo y el alumnado en Mozambique a causa de la pobreza, los desastres naturales y los conflictos armados.

Por esas razones. y conscientes de que la educación es un derecho fundamental y prioritario para el desarrollo personal y comunitario de los niños y niñas de ese país africano, Cruz Roja ha iniciado su recogida de material escolar para llevarlo a Mozambique.

Los interesados en colaborar con la campaña deberán ponerse en contacto con la sede de la Oficina Autonómica de la Cruz Roja, sita en la calle Marqués de la Hermida, 23 de Santander cuyo teléfono es: 942/ 36.08.36.

Entre las acciones que Cruz Roja de Cantabria llevara a cabo figuran: actividades de animación y de sensibilización en los centros educativos mediante la realización de talleres de cooperación al desarrollo de dos sesiones de 90 minutos de duración cada una, además de la ya reseñada recogida de material escolar a través de las bolsas que se han creado para materializar esa iniciativa.

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El 'cole' huele a pintura
Los alumnos del Cisneros han participado en unas jornadas artísticas
ÁLVARO MACHÍN/SANTANDER

Luneses, 23 de febrero de 2004

ARTISTAS. Los alumnos aprendieron distintas técnicas de pintura.

Niños artistas

Foto: CELEDONIO


Los niños tienen el baby sucio. Está lleno de parchazos. En la mochila del cole hay una paleta, unos tubos de óleo y un trapo al que sólo le queda blanca una esquina. Y no hacen 'novillos' -o pellas, como dicen ahora- pese a permanecer en el aula menos tiempo de lo habitual. Son unas Jornadas Culturales, pero atípicas. El Colegio Público Cisneros se convirtió durante días en un taller-museo donde todos pintaban, exponían, visitaban y contemplaban arte. Todo sobre la pintura.

Se juntan los de tres con los de doce años. Salen a los pasillos. Se enseñan sus obras, aprenden con los profesores y disfrutan de las visitas de expertos. Y es que el plantel que se ha reunido para estas jornadas tiene un nivel que ya quisieran para sí muchas galerías. Junto a los trabajos de los alumnos se pueden ver originales de Martínez Cano, Pichu Incera, Manu Fernández Saro o Jesús Alberto Pérez Castaños. Hay portadas (para la revista del colegio) de José Ramón Sánchez, Julio De Pablo, Helio Gogar, Roberto Orallo Pero ellos no son los protagonistas.

«Queremos enseñarles que el arte no es sólo un cuadro pegado a la pared», dice José Antonio Sánchez Raba, director del centro. Así, la instalación se ha convertido en un enorme taller-museo. Claro, se trabaja y se expone en un mismo recinto, sobre una misma pared. Con todo, se crea un ambiente de colegio que supera la cerrazón habitual del aula y la relación entre niños de cursos diferentes.

Todo parte de un proyecto europeo en el que el Cisneros tomó las riendas. 'El arte como expresión de los sentimientos', se llama la iniciativa y en ella participan centros de Rumanía y Francia. A través de una excusa (la pintura, el mar ) se aprende y se fomentan valores didácticos. Y, además, se divierten, que no todo son libros y exámenes.

Conocer la historia

La parte de prehistoria es el mejor ejemplo. La planta baja del colegio se convirtió en una cueva. Como los habitantes de Altamira o Puente Viesgo, los alumnos recrearon sus técnicas, sus motivos y, a la vez, comprendieron su vida y costumbres. No es sólo poner los dedos sobre un papel con relieve.

Más arriba se habilitó el espacio para el arte clásico. El eje central, las Meninas, de Velázquez. Los niños ven como el pintor realizó la obra en base a un sistema de espejos (por eso el artista aparece en el cuadro detrás de las representadas). Para ello cuentan con un espectacular mural que representa una versión del famoso cuadro, pero con el toque personal de cada uno de sus cuatro autores. La sopa Campbell, un 'collage' hecho con recortes de prensa, figuración del cómic y hasta un platillo volante se mezclan con el boato de las protagonistas de la obra original. Todo ello, además, dedicado a la memoria del artista Jesús Hoyos.

Los jóvenes ven el cuadro, lo estudian, aprenden conceptos como la perspectiva o la textura y lo reinterpretan. Hay 'imitaciones' de Dalí, Picasso o Goya colgadas de la pared. Colgadas y emitidas, porque el proyecto tiene una carga importante de elemento multimedia. Programas informáticos y diapositivas acompañan la jornada. También hay una biblioteca, pero con tomos vendibles. Se seleccionan libros de interés para los pequeños, que leen en sus horas de clase. Por la tarde, los padres visitan el listado y compran lo que deseen a un precio rebajado.

El recorrido se cierra con el taller de expresión artística. Ya no se trata de mirar lo que otros hicieron y recrearlo, sino de conocer las técnicas para crear. Los alumnos sabrán lo que supone hablar de soporte, imprimación, color Desarrollo del instinto creativo.

Una nota de color en el calendario escolar. Nunca mejor dicho.

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