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La población de esta época se asienta
en las orillas del río Navia. Estos antiguos pobladores de nuestras tierras ya enterraban
a sus muertos y les levantaban monumentos funerarios: dólmenes y túmulos.
Un dolmen consiste en
una o más lajas de piedras horizontales en forma de mesa, colocadas sobre otras clavadas de
punta en el suelo. En su interior enterraban los cadáveres de personajes importantes de
la tribu. El más cercano lo tenemos en un paraje llamado Entrerríos, cerca de Barandón.
Un túmulo consiste en una cámara
circular forrada de piedra o pizarra en la que se colocaban los cadáveres y
posteriormente se tapaba con un montículo de tierra y piedras. En nuestra zona están
localizados los siguientes: uno llamado Lombu de Villarín entre Valdedo y
Valle, seis en la falda del monte Carondio, en el término de Entrerríos y dos en el
término de Carrio.
Los celtas
llegaron a nuestro territorio en el año 600 a. J.C. Vivían en unos poblados fortificados
llamados castros.
Los castros eran
agrupaciones de casas circulares o elípticas, sin ventanas y con techo de paja. Estaban
situados en lugares donde existian defensas naturales: elevaciones del terreno,
confluencia de ríos, declives pronunciados. Al mismo tiempo sus pobladores construían
defensas artificiales: murallas, torreones, terraplenes y fosos.
En las
márgenes del río Navia se conocen más de dos docenas de ellos. Un modelo ejemplar de
estos poblados lo tenemos en Coaña.
En nuestro territorio
está localizado uno en el pueblo de Illaso, llamado Las torres del Castro .
En la actualidad está cubierto por árboles y maleza.
En el siglo l antes
de Jesucristo las margenes del río Navia estaban pobladas por el pueblo celta de los
albiones.
En el año 29 a J.C.
los romanos inician las guerras cántabras contra los pueblos astures, cántabros y
galaicos.
La guerra fue dura y
dificil y requirió de la presencia del emperador Augusto ( 25 a. J.C. )para vencer a los
nativos, que cayeron derrotados en el año 19 a.J.C.
Los romanos sacan a
la gente de los castros, absorben su lenguaje, inician el reparto de la
propiedad, construyen calzadas, puentes, ...
En nuestro territorio
no tenemos ningún resto de los romanos. El Puente Viejo sobre el río Polea,
aunque fue construido posteriormente, es muy parecido a los que contruyeron los romanos.
A medida que el
imperio romano iba decayendo, los visigodos fueron adueñándose de la península
Ibérica.
Los dos siglos largos
que duró la permanencia fueron de total anarquía entre la falta de poder de las
instituciones de los romanos que se desintegraban y la falta de poder de las nuevas
monarquías visigodas que no podían controlar todos los territorios.
Sin embargo con los
visogodos renació la economía: se exportan cereales,sal, vino; se importan sedas, joyas
etc.
También florece la
cultura en las catedrales y monasterios.
En 1926, en el pueblo
de Carrio, unos labradores descubrieron casualmente, una pizarra con una escritura goda,
conocida como Pizarra de Carrio.Se trata de una carta con cierto
carácter mágico.
En el siglo XI se
establecieron los primeros monasterios en nuestro territorio.
Los monasterios
contribuyeron a la civilización, a la creación de poblaciones rurales y a la difusión
de la cultura. También desarrollan la agricultura y la ganadería, convirtiéndose en
productores de primer orden y por ello en un importante foco de poder.
Hubo monasterios en
Arbón, Granas, Ponticiella y Carrio, formados seguramente por pequeñas comunidades de
monjes dependientes de otros monasterios de mayor entidad ( Corias ).
El de Carrio estaba
dedicado a San Martín. Aún se mantienen en Carrio nombres de fincas y de una fuente con
el nombre de San Martín. La campana pequeña de la iglesia de Villayón procede de
una antigua ermita de Carrio.
Caída la monarquía
visigoda y con los musulmanes ya en la Península, los nobles asturianos eligen rey a
Pelayo en el año 718.
La corte se establece
en Cangas de Onís.
Alfonso l extiende el
reino hasta Galicia, norte de Portugal, norte de León, llegando a La Rioja. Se preocupa
por la repoblación de todos estos territorios que estaban deshabitados.
Alfonso II traslada la corte a
Oviedo en el año 791 y sigue luchando contra los árabes a los que vence en Llamas del
Mouro.
Alfonso III extiende
aún más el reino y su hijo García l establece la corte en León.
El reino es muy
pobre, los reyes no acuñan moneda y los pagos se hacen en especie. La oveja es la unidad
monetaria
Durante los
siglos XIII y XIV ya se organizaron las parroquias del actual territorio de Villayón y la
Montaña. Algunas surgieron de la transformación de antiguos monasterios y otras
fueron de nueva creación. Las parroquias tenían fines religiosos y económicos.
Los fieles sostenían
culto y clero por mediación de los diezmos. Los diezmos se pagaban a través de ovejas,
cabritos, cerdos, leche, miel, queso,...
En el Inventario
Parroquial elaborado en el siglo XIV ya aparecen las cinco feligresías del actual
Municipio de Villayón y la perteneciente a la Montaña :
1.- Santiago de
Arbón
5.- San Bartolomé de Parlero
2.- Sta María de
Oneta. 6.- San Salvador
de la
3.- San Pedro de
Villayón
Montaña.
4.- Santiago de
Ponticiella
El territorio del
actual Municipio de Villayón incluido en el alfoz de Navia, a mediados del siglo XIV,
pasó a formar parte del Condado de Ribadeo.
Con fecha 20 de
diciembre de 1369,el francés Pierre de Villain recibió el privilegio del Condado de
Ribadeo de parte del rey Enrique de Trastámara, por pelear a su favor.
No tardó en vender su
feudo a otro noble castellano a quien se lo confiscó el rey Juan II, ya en el siglo XV.
El lote de Navia-Ribadeo pasó de manos de unos nobles a otros.
Los nobles y dueños
ocuparon todos los puestos civiles y religiosos y se interesaron más por el cobro de sus
rentas que por el bien de la ciudadanía. De esta forma los habitantes de Navia y
Villayón perdieron muchas de su libertades.
Después de 1443 el
territorio de Navia-Villayón se vendió a Rodrigo de Villandrado y éste lo vendió a
Diego Gómez Sarmiento, quinto Conde de Ribadeo. Éste cansado de la rebeldía de sus
vasallos de Navia -Villayón trató de vendérselo a Lope Ruíz Ron con casa solar
en Ibias.
Enterados los de
Navia, concedieron amplios poderes a D.Juan Alonso de Navia, mayorazgo de la casa de
Anleo, para que negociase la compra de la villa de Navia y su Concejo.
El Emperador Carlos V
expidió en Aranda de Duero una cédula en fecha 18 de mayo de 1.550 ordenando la venta en favor de
los vecinos por 8.217 ducados de oro y cuatro reales.
Los nuevos dueños
tomaron posesión de sus dominios el 14 de septiembre de 1.551.
La nueva clase
señorial indígena, con palacios y casas fuertes en cada una de las parroquias, empieza a
tener problemas a la hora de repartir los distintos cargos.
Estos enfrentamientos
, unido al descontento de las gentes, dio lugar a que en 1.608 la Chancillería de
Valladolid anulase las ventas hechas anteriormente.
De esta forma el
Señorío de Navia( Navia, Villayón y La Montaña ) pasa a manos de la Corona.
La situación general
del país estuvo marcada por la penuria económica. La política expansionista de Felipe
II en el siglo anterior, y el derroche de su hijo Felipe III, les obligó a grabar a sus
súbditos con distintos impuestos: encabezamientos, alcabalas y montazgos. Estos
impuestos no los pagaban los nobles ni los eclesiásticos y sí los campesinos.
En el siglo XVIII se
produce una importante reactivación económica en nuestro territorio. Ello es debido a la
expansión de cultivos de cereales ( mijo, escanda, maíz y centeno ), plantaciones de
arboles frutales, aumento de la producción de carne,etc.
En nuestro territorio
había en esta época más de 70 molinos harineros, 2.424 colmenas, 11.850 cabezas de
ganado ovino, etc, se introduce el cultivo de la patata. Por todo ello se puede decir que
en este siglo no hubo hambre real de proteínas.
También fue época
en que abundaron los artesanos y las pequeñas industrias. En nuestro territorio había 8
batanes para producir telas, 3 mazos para trabajar el hierro y 1 herrería para fabricar
hierro. Los artesanos eran numerosos: escribanos, arrieros, herreros, losaderos,
carpinteros, canteros, etc.
La segregación de La
Montaña y Villayón se produce en 1.551 y 1.869 respectivamente.
La separación se
produjo por razones de política local ( reformas administrativas ) y por la gran
distancia que existía entre las aldeas de Villayón y Navia.
En Navia era donde se
celebraba el mercado semanal y donde los campesinos y artesanos vendían sus productos.
Esto, unido al agobio de los impuestos, a los pocos beneficios recibidos (siempre eran
para los habitantes de la marina ) y el haber gozado de autonomía en otros tiempos (
1.821-1.823 ) fueron motivos suficientes para que se produjera la emancipación de La
Montaña y Villayón.
El territorio de La
Montaña se agrega al Municipio de Valdés .Villayón se constituye Municipio con capital
en el pueblo de Villayón por su antigüedad.
Desde la década de
los 30 la vida en este territorio ha cambiado mucho.
La ganadería se
impuso a la agricultura. Las fincas de trigo, centeno, escanda, etc. se convirtieron en
prados. El arado romano, el carro del país, el transporte a caballo, fueron dando paso a
los coches, motos y tractores.
Para obtener
mayor rendimiento se realizó la concentración parcelaria donde fue posible.
Desde 1.940 la
población ha ido disminuyendo, siendo absorbida por núcleos industriales. En 1.962 se
construyó el embalse de Arbón.
Las
comunicaciones mejoraron notablemente a lo largo del siglo, pero todavía se pueden
mejorar más. En el año 1998 se inició una reforma del trazado Navia-Villayón, que
mejoró las comunicaciones, aunque quedó sin terminar en el tramo de Arbón.
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