Primer Ciclo

Enseñanza Primaria

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A

Esta es la historia de una grajilla que vivía con la familia Delibes, verás que cosas mas divertidas hacía.....

Autor: Miguel Delibes, enamorado de la naturaleza , domina como nadie el castellano

 

L"La Grajilla"

Miguel Delibes

A lo largo de tres meses, yo conviví en Sedano con Morris, una grajilla que encontró mi hijo Miguel, aún en carnutas y medio muerta de innanición, en los acantilados de San Felices. El animalito había caido del nido y, al verla tan débil y depauperada, no di un real por su existencia. Mis hijos Juan y Adolfo, le habilitaron un nido en una caja de zapatos y empezaron a alimentarla con pienso humedecido que Morris devoraba glotonamente. En pocos días, la grajilla se repuso, empezaron a asomarle los primeros cañones y, cuatro semanas más tarde, estaba completamente emplumada...
Una mañana Morris empezó a aletear con cierta torpeza, se afirmó gradualmente en el aire, tomó altura y se posó en la copa del olmo que sombreaba la mesa de piedra. La reacción de la familia fue semejante a la que suscitan los primeros pasos de un niño. Pero enseguida se presentó el dilema: ¿Había elegido Morris la libertad y escaparía?.... Al cabo de una hora, Juan, que solía imitar, al darle de comer, la voz peculiar de estas aves, apareció con el cacharrito donde mezclaba el pienso con agua y moduló un "quia-quia-quia" y al instante Morris se lanzó al vacio, desplego sus amplias alas negras y fue a posarse blandamente sobre su hombro.
Pero una mañana, ante nuestro asombro aceptó que la condujeran hasta la plaza, a trescientos metros de distancia. Morris empezó así a relacionarse con otras personas ajenas a la familia, a conocer la vida del pueblo a convivir. Su sociabilidad progresó en poco tiempo, hasta el punto que, con frecuencia, se lanzaba en picado desde lo alto de un olmo sobre un pequeño grupo de desconocidos y se posaba indiscriminadamente, sobre el hombro de cualquier contertulio. Estas espontáneas efusiones de Morris no siempre eran bien interpretadas, sobre todo por las mujeres, que chillaban y manoteaban, como si se aproximara el diablo

A partir de entonces, su primera visita matinal era para los panaderos, con los que pasaba agradablemente el rato:

- Mucho madrugaste hoy, Morris

- Quia

- Te aburres en casa, ¿eh?

- Quia

-¿Tan mal te tratan los del chalé?

- Quia

La obsequiaba con una bolita de masa que Morris engullía con satisfacción. Y a las nueve de la mañana en punto Morris regresaba a casa, a esperar la aparición de mis hijos.

Juan, amigo de ensayar cada día nuevas experiencias, decidió una tarde pasearla en bicicleta. Morris soportó un poco intimidada los primeros metros de carrera, pero conforme la máquina fue adquiriendo velocidad, levantó el vuelo aterrada, emitiendo gritos de alarma. Pero la tenacidad de mi hijo era superior al miedo de la grajilla, y, dos días más tarde, Morris no se espantaba de la bicicleta, la aceptaba de buen grado y resultaban divertidas sus escapadas al hombro del ciclista lanzado a toda máquina.

 

1.- ¿Como se llama la grajilla de la lectura?

a) Juanita

b) Morris

c) Pajarraco

 

2.-¿En donde metieron a la grajilla, para darla de comer?

a) En una caja de zapatos

b) En un nido de plástico

c) En la bota de un gigante

 

3.-¿ Qué hacían las mujeres cuando Morris se le posaba en el hombro?

a) Darla de comer

b) Bailar con ella

c) Chillaban y manoteban

 

4.- ¿Cómo hacen las grajillas?

a) Quia-quia-quia

b) Cua-cua-cua

c) Ki-ki-ri-ki

 

Seguro que te gustaría tener un pájaro que jugara contigo, con la imaginación siempre es posible cuéntanoslo en el espacio de abajo

No olvides al final, poner tu nombre, apellidos y curso

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