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Mª
Carmen Bilbao
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Es un juego popular muy antiguo al que jugaban ya los griegos y romanos. La taba es el hueso astrágalo de la articulación de las patas traseras de los rumiantes. Las más utilizadas son las del cordero y lechazo, aunque las de cabra y carnero son más preciadas por ser más brillantes y duras.
Nos colocamos por parejas, sentados de frente. Al que le toca empezar coge las tabas con ambas manos, las frota bien y las tira al suelo. El siguiente paso es observar bien todas las posiciones en las que han caído para comenzar a cogerlas de una en una y por orden. Primero cogemos las que estén en hoyos, y volvemos o giramos la que no esté en esa posición, para luego cogerla. Cuando se lograba haber cogido las seis tabas en posición de hoyos y sin haber perdido, se volvía a tirar a pencas, después a caculos y por último a carnes. Pasado este primer nivel de dificultad, el juego se podía complicar, aún más, jugando a " cogiendo una y volviendo otra", es decir, cada vez que coges una en hoyos, tienes que dejar otra vuelta a hoyos necesariamente. Otro nivel sería " cogiendo una y volviendo dos.... y así sucesivamente. Se pierde en los siguientes casos:
Otras curiosidades, recogidas por el alumnado del Centro en sus trabajos de investigación sobre estos juegos populares infantiles, son:.
*.-se dice:"voilas" si antes de que caigan las tabas al suelo se quiere anular la jugada por haberlas tirado mal.(pues hasta para tirarlas hay que tener arte). *.-en algunos pueblos, primero volvían todas las tabas y luego las cogían. *.-si al tirarlas no hay ninguna en la posición deseada, se pueden volver a tirar. *.-se puede jugar "a pares", "a nones" o "a melocotones", según se recojan de dos en dos, de tres en tres, o de más en más, respectivamente. Como buen juego tradicional las reglas las establecen quienes deciden pasar un rato jugando juntos. |
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