ALUMNADO
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-Trabajo escrito ganador concurso Medioambiental de la Cuenca del Asón, sección "Ríos" -Poesías presentadas al concurso nacional "Gloria Fuertes" -Trabajo premiado por la Asociación Amigos de Santillana en el I Concurso de Redacción. - Trabajos ganadores del CONCURSO LITERARIO 25 ANIVERSARIO C.P."Pedro del Hoyo" |
Esta página pretende difundir los trabajos de los alumnos/as que sobrepasen las fronteras de nuestro propio centro. | ||
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| Ason | |||
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Trabajo ganador del
concurso Medioambiental de la Cuenca del Asón en el
apartado de "Ríos" Paula Fernández Martínez 5ºB EL RÍO "Lo que más me gustaba del verano, era ir al río. Allí podía disfrutar de las maravillas de la naturaleza, podía bañarme, tomar el sol y hasta observar como alguna que otro trucha saltaba en sus aguas cristalinas. Por eso el río, cada verano, era mi lugar preferido y el de mis amigos. Yo sabía que también era importante para la pesca, para erl regadío, para la traída de agua y supongo que para otras muchas cosas. Pero a mi lo único que me importaba era el río en verano. Hace unos días un camión cargado de productos tóxicos tuvo un accidente y el contenido de su cisterna fue a parar al río. La noticia corrió como la pólvora por toda la comarca. Pronto los bomberos, la policía, la radio y hasta la televisión se presentaron en el lugar del accidente. Todo el mundo dice que es una gran catástrofe, que la vida del río corre peligro. Yo lo primero que pensé fue en la posibilidad de que no pudiera ir a bañarme pero enseguida me dí cuenta de que eso no era lo más importante. Resulta que ahora no podemos beber agua del grifo, que mi tio no puede pescar porque la mayoría de los peces han muerto o están enfermos, que la gente del pueblo no puede regar sus huertas y sus tierras y que peligraba la vida de los animales que beben en sus aguas. Total, que me acabo de dar cuenta que el río era algo imprescindible para la existencia de personas, animales y plantas. Después de todo esto hay algo que no entiendo. Yo tengo muchas cosas a las que considero valiosas: mis juguetes, mis tazos, mis libros... y pongo mucho interés en que no se me estropeen. Entonces, si el río es tan importante para todos, ¿por qué ponemos tan poco empeño en cuidarlo? ¡Oljalá los expertos puedan solucionar este problema y podamos volver a disfrutar de nuestro río! Yo por mi parte he aprendido algo: El río a partir de ahora será para mí tan valioso como mis juguetes, mis tazos y mis libros. Lo cuidaré como a ellos y no permitiré que nadie lo dañe." |
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| Poesías presentadas al concurso nacional "Gloria Fuertes" | |||
EL GIRASOL Gira, Gira hasta el sol Gira, Gira el girasol. Son redondas como el sol con hojas de color. Gira, Girael girasol. Gira, Gira hasta el sol. Estela Santisteban 6ºA NIÑITO, VEN ¡Niñito, ven! puras y bellas van las estrellas a salir y cuando salen las estrellas los niños buenos a dormir las estrellas asoman. ¿Habrá dormido el niñito ya? niñito,niñito,niñito, duermete si duermes feliz serás. ¡Niñito,ven! sueña en las rosas que el viento con su vaivén sueña en las blancas mariposas y en las flores azules. ¡Niñito,duerme! ¡Niñito,ven! ¡Niñito,ven! Tras la lona la blanca luna va a asomar. Cuando la luna asoma, los niños vuelven a soñar. El niñito de la luna también dormirá contento y feliz y el niñito de la luna ¿Empezará a llorar? ¡Niñito,ven! y a los ganados se oyen mujir en el corral ¡Niñito,ven! ¡Niñito,ven! Sandra Amutio Allende 6ºB |
LA VENDEDORA Vendo alegrías clementinas y sandías. Vendo amores a montones con ilusiones de muchos colores. Vendo alegrías y amores con entusiasmo a borbotones. Vendo la mañana y el bonito atardecer, que como una bella flor como tú no se puede ver. Vendo flores de colores para alegrar los corazones. Vendo la luz del alba, la noche y el día, para casarme contigo, bella mía. Vendo entusiasmo y sonrisas vendo alegrías y amores, para que se llenen bien todos nuestros corazones. Andrea Varela López 6ºB |
EL AGUA Por el agua va la espuma haciendo dibujos como una pintura tan bonitos como un niño tan pequeñitos como un pajarillo. Cuando el sol se marcha la espuma se desbarata y cuando vuelve a salir la espuma aparece en otro país. Sergio Hernández Hernández 6ºA YO QUISIERA Yo quisiera que mi corazón fuese un espejo donde se reflejen todos mis sentimientos hacia tí. Yo quisiera que tu tuvieras tanta seguridad como yo al pensar que te quiero. Yo quisiera que entre nosotros no hubiesen distancias ni silencios y que conviviéramos juntos hasta la eternidad. Yo quisiera simplemente que tu me quisieras en la casa donde tu vivías, en el último rincón hay una fuente que mana de mi corazón. "El amor y los celos hermanos gemelos" Raul Ochagavías Garín 6ºB |
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| Santillana | ||
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Trabajo
realizado por Sara Rodríguez Mesonero de 4º curso (2002-03), premiado en el
concurso de Redacción sobre la Navidad convocado por la Asociación de Amigos
de Santillana del Mar en colaboración con la Editorial Alfaguara: "EL ÁRBOL SIN ADORNOS" Una vez más llega la Navidad en la gran ciudad y en el centro del parque, entre columpios y bancos, el abeto sueña de nuevo con su gran deseo, pues para él, la Navidad significa la época más triste del año, cosa que cualquier otro abeto no pensaría. Su gran pena era debida a que todos los abetos, cuando llega la Navidad, se llenan de adornos de bonitos colores y resplandecientes luces. Un año tras otro contempla cómo los niños en sus casas les colocan las bolas y juegan a su alrededor. Pero aquel año era peor; cada minuto que pasaba se sentía más débil y decaído debido a su tristeza. Prefería que le cortaran antes que vivir solo hasta morir. Y, aunque unos pájaros anidaron en sus ramas llenas de nieve, seguía sin quitar su tristeza de encima. Cada gota que caía de sus brillantes ojos era como una hoja que se desprendía de sus finas y marrones ramas. Un día se acercó por el sendero una familia que no tenía cobijo ni ropa de abrigo para cubrirse. - Mamá - dice el hijo más pequeño- mira un árbol grande y grueso. En él podríamos construir nuestra tienda de campaña. ¡Es perfecto! - Tienes razón, hijo - continúa su madre - aquí prepararemos nuestra tienda. El árbol observaba, sorprendido, como allí se esforzaban todo lo que podían para sólo conseguir una tiendecita que apenas se tenía en pie y que a un flojo soplo de viento se podía caer. Veía como se preocupaban unos de los otros aunque no tenían casi nada: los hijos recogían frutos de los árboles y los padres con eso y leche les preparaban ricas comidas. Llegó la Noche Buena y juntos cantaban villancicos; aunque los niños no tuvieran ningún regalo, eran felices y celebraban que estaban juntos en una noche tan especial. Poco a poco nuestro abeto se fue dando cuenta de que él no tenía nada que envidiar a los árboles adornados y llenos de regalos porque estaba rodeado de los mejores regalos: AMOR Y BONDAD. |
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| Quijote | |
| Trabajo realizado por los alumnos de 4º de Primaria del curso 2004-05 dirigidos por su tutora Puri Gallo y presentado al concurso organizado por la ONCE con ocasión del año del Quijote y bajo el título: "Dibuja una Escena del Quijote y Explícasela a una Persona Ciega de tu Edad". El trabajo ha sido considerado ganador en su categoría: 3º-4º de Primaria en nuestra Comunidad Autónoma de Cantabria. Será presentado a la fase Nacional junto con los ganadores de las otras Comunidades. El trabajo consiste en un dibujo y una descripción de una única escena del Quijote. | |
| "AVENTURA DE LOS MOLINOS" En un lugar de Cantabria de cuyo nombre... hay un colegio llamado Pedro del Hoyo en el que unos alumnos de 4º nos enteramos del concurso de la ONCE y muy felices quisimos participar, ya que las Aventuras de D. Quijote nos entusiasman y este año estamos dedicando algún tiempo a su lectura. Somos "LAS KLAN" y hemos realizado un dibujo que trata sobre la Aventura de los molinos porque nos ha encantado y lo hemos pasado "chupi" leyéndola. Ahora os vamos a contar lo que hemos dibujado para que lo disfrutéis como nosotros. D. Quijote es delgado y alto. Está vestido con su armadura gris, también tiene su lanza gris metálica y escudo marrón metálico. Va montado sobre Rocinante, que es su caballo y es de color blanco y muy flaco. Sancho Panza es obeso. Tiene un sombrero de paja amarilla. Su alforja verde está colgada en Rucio. Rucio es el asno de Sancho Panza, es gris. En lo alto de una colina hay tres molinos de D. Quijote pensaba que eran gigantes. Detrás de ellos está el pueblo que han dejado, con sus casas blancas y sus tejados rojos. Sobre los molinos de viento hay tres gigantes que son los que imagina D. Quijote. Los tres gigantes son rojos con barbas azules y cara verde. Con guantes amarillos, entre nubes rojizas. Los tres molinos tienen de color rojo el tejado y las aspas amarillas. Los molinos son blancos. Detrás de los molinos hay unas colinas amarillentas, propias de la Mancha y, sobre ellas, un bosquecillo situado al fondo a la derecha. También, en la gran llanura, hemos dibujado unos arbustos, alguna hierba, varias piedras y un arbolito seco, las hierbas son de color verde, las piedras grises y los arbustos verdes con frutos silvestres de color naranja y están colocados en variaos lugares de la llanura. El cielo está enrojecido y algunos árboles están secos. |
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Literario
ACCESIT: LAURA RANERO "Olas en la Tempestad" Lunes, diez menos veinticinco de la mañana; para variar, llego tarde a clase. A toda velocidad salgo del coche de mi madre y entro en el recinto del colegio. No hay nadie. Mientras corro, observo las verjas, que gracias al viento chirrían como dos olas al chocar en medio de la tempestad. La soledad me abruma; ese sentir que no debiera estar ahí, esa angustia. El espacio me come, ¿por qué me siento así? Al fondo, veo el edificio pequeño, nuestro edificio. El camino hasta la puerta se hace largo, inmenso, es como si la puerta de entrada se fuese alejando a medida que avanzo. Sensación de vacío, acelero mi carrera y... ya está, llegué. Subo el pequeño escalón, avanzo y entro en el colegio. Ahora me siento segura, protegida; por fin estoy en mi pequeña guarida. Pero esa sensación de soledad y angustia continúa, y sé que no se me pasará hasta dentro de un buen rato. Es increíble todo en lo que te da tiempo a pensar mientras subes esas escaleras lo más rápido que puedes. Recapacito: qué cara pondré al entrar, qué diré, qué me dirán. Parecen interminables, una detrás de otra y nunca acaban. Ya estoy arriba. Mi paso va cada vez más despacio; intento sosegarme y respiro. Entonces abro la puerta de clase, y al ver a todos ya sentados me avergüenzo; sé que a ellos les da igual, que ya están acostumbrados a mi falta de puntualidad y que es una cosa común, pero al ver que todas sus miradas se dirigen hacia mí cuando abro la puerta, hace que se me encoja el estómago, me hace sentir... incómoda. Saludo y entro en la clase cabizbaja y sin mirar a nadie, me siento y acomodo mientras la profesora continúa con sus explicaciones. (...) El tiempo se pasa volando. Toca el timbre para salir al recreo, eufóricos caminamos hacia la puerta todos a la vez, como un banco de peces en el que todos llevan el mismo rumbo. Esas escaleras ahora resultan muy diferentes, están llenas de gente. Intento bajar entre empujones y codazos. De la soledad y angustia, al alboroto y alegría. Aún recuerdo el viento golpeando mi cara al cruzar el umbral de mi guarida. Era una minúscula termita que abandonaba su nido para encontrarse con la inmensidad de la sabana. Aquella selva en la que también reinaba el más fuerte era un lugar de distracción, juegos, intercambio de experiencias y conocimientos, a la vez que un lugar lleno de peligros. Caídas, golpes y manchas, muchas manchas, era lo más habitual que podía pasarte. Por precaución nos mantenemos cerca de nuestro edificio para evitar encontrarnos con problemas. Toda mi clase está ahí. Juego con unos, otros, no importa, casi todos somos amigos. (...) Toca el timbre, tenemos que volver a clase, pero no nos importa. Sabemos que arriba continuará el juego. Al subir, las escaleras parecen mucho más cortas que por la mañana, increíblemente cortas. Subimos jugando y haciendo tonterías, disfrutando del momento, vivo todo con optimismo. Cuando tienes siete años no piensas en tu futuro, ni en la vida, ni en el significado de tu existencia, ni en la muerte, ni en qué habrá después, ni en muchas de las cosas que tu cabeza llega a meditar a medida que vas madurando. No hay obligaciones, y si las hay, ninguno nos percatamos. (...) De nuevo suena el timbre, pero esta vez es para irse a casa a comer. Nos vamos, no sin antes recoger, algo que odiaba con todas mis fuerzas. Salgo de mi clase y me planto en la puerta de la otra esperando a Noelia. Cuando ya ha salido bajamos contándonos nuestras respectivas anécdotas. Haciendo el mismo recorrido que al llegar al colegio, pero a la inversa. De nuevo oigo esas olas chocando, pero esta vez entre cientos de voces de todos los niños del colegio, tanto pequeños como mayores, es como un murmullo que inspira alegría, juventud, vida. (...) Volví la mirada hacia el colegio, y en un instante, como si del momento antes de la muerte se tratase, ví en imágenes los momentos pasados, pensando que por la tarde viviría muchos más. Ahora tras recordar esos preciosos momentos de mi vida, me doy cuenta de que lo importante no es el colegio, sino los momentos vividos en él.
D. Fidel Ordóñez, ex-profesor del centro y Presidente del Jurado, da lectura al acta en la que figura el resultado final del Concurso Literario.
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TRABAJO GANADOR: SANDRA HOYA "Despedida" Me despierto. La luz se cuela a través de la persiana. Es de día, hace sol y no tengo sueño. El único sueño que pasa por mi cabeza es el que me esperaría detrás de aquellas puertas grandes. Otro día más sentada en la dura silla frente al encerado verde, como las bonitas hojas de los árboles que empezaban a caer. Una nueva estación llegaba; la estación de la playa y el sol. Y un cambio en la expresión de mi cara, una sonrisa inocente cambiaría por una desconcertante mueca en mi rostro. ¿Dónde te has metido? Te busco pero no obtengo respuesta. Sigo frente al encerado, mis ojos observan pero no ven. Las chillonas y dulces voces de mi alrededor se acallan. Sólo pienso en las puertas, puertas con rejas, que me darían libertad, alegrías y penas, experiencia y desengaños... Lloro por dentro y sigo mirando las manillas que tendré que girar. Un paso que daré junto con los viejos conocidos de mi alrededor, pero sola, dejando atrás años de recuerdos olvidados, buenos momentos que no han sucedido, carcajadas mudas. Pero sé que están ahí, me retienen y ya no me hacen reír; son sólo lejanos recuerdos. Ahora habrá que escuchar otras voces, mirar otros ojos... Siento en mi piel incertidumbre, miedo, curiosidad, aunque terminan hundiéndose en el profundo pozo del olvido. El día se vuelve gris, comienza a llover, Estoy cansada, mi espalda pesa y la vista se me nubla sin poder ver ya las puertas. Ando y ando. Sé que tengo que acercarme, acercarme a ciegas. A ciegas iré desde ese momento. Otra vez veo el color verde que tanto me ha enseñado. Se acabó; es el último día. Me despido aunque no se muy bien de qué. Mis pasos son ahora temblorosos, y cada vez estoy más cerca del adiós definitivo. Del adiós definitivo a mi sonrisa, del adiós definitivo a las mañanas de sol, con la mente despierta. Toco con mis manos la manilla. La puerta se abre. Mi destino es por fin hallado. Mis viejos conocidos están ahí. Pero ¿dónde te has metido tú, mi inocente sonrisa? |
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