ORIGEN DEL NOMBRE

 

piedrecitas.gif (1120 bytes) San Ginés de la Jara
piedrecitas.gif (1120 bytes) El monasterio
piedrecitas.gif (1120 bytes) El Monte Miral (Cabezo de San Ginés)
piedrecitas.gif (1120 bytes) La cueva Victoria

 

SAN GINÉS DE LA JARA

santo4.jpg (22850 bytes)       Sobre quién fue San Ginés de la Jara, es confusa y mediocre la bibliografía existente. No hay datos concretos sobre su vida, su nacimiento y su muerte. Sin embargo, existen varias hipótesis y leyendas en torno a su persona. Unos, como Fray leandro Soler, dicen que llegó de Francia, por el mar, por los años 800 y que naufragó en las costas murcianas, salvando milagrosamente su vida, viniendo a parar al monasterio.

   Otros, como Torres Fontes, dicen que San Ginés de la Jara no es otro que San Ginés de Arlés, escribano público de dicha ciudad del siglo III, martirizado por confesar abiertamente su fé.

       De todas estas leyendas, en ésta coinciden muchos autores :

   "Hijo de Roldán Magno, rey de Francia, hermano del Legendario Roldán, sobrino, pues, de Carlomagno. Al monasterio llegaría Ginés para hacer vida de ermitaño. Y aquí llegaría un día la familia a convencerse de lo que hacía. Vuelta ésta a Francia contaría lo que había visto y oído. Urgiendo la renuncia de Ginés al trono de Francia, vuelven los emisarios con la carta. Ginés contesta que él pretende un trono espiritual y no el de los francos. Muere Ginés. Más tarde pretenderán que sus restos sean transportados a Francia. Inútil porfía. Al llegar allá, la caja debe haber viajado vacía, porque así está al abrirla. Al parecer, los restos han vuelto milagrosamente al rincón cartagenero del Mar Menor. Los restos luego serán enterrados en algún lugar ignorado de allí. Lo que acrecerá el fervor por encontrarlos." (San Ginés de la Jara, Francisco Henares Díaz, 1988).

    Resumiendo quién fue, el San Ginés extendido por el reino de Murcia y otros reinos quedaría así: de origen francés, de noble familia, parte un día en peregrinación a Compostela. Distintas visicitudes y hechos admirables le hacen arribar a Cabo de Palos. Se adentra, y en el monte Miral permanece hasta su muerte como ermitaño. Su fama de santidad se extiende, y su sepulcro se hace centro de peregrinación. Los milagros se multiplican y se convierte en el abogado ante todo mal (siglo X).

    San Ginés de la Jara inspiraba gran devoción. Los vinateros lo nombraron su patrón ya que según éstos era protector de las labores campesinas y del campo. También los navegantes se encomendaban a él ante tormentas, tempestades y peligros por naufragios. Se le reconocían varios milagros: además de la salvación de navegantes, numerosas curaciones, especialmente las hernias infantiles; también llevó a cabo resurrecciones.

 

EL MONASTERIO

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Mapa de la zona

    La oscuridad sobre los inicios del monasterio de San Ginés de la Jara como centro de culto sería su nota más característica. Tal culto debió extenderse probablemente en época visigoda ya que existe constancia de la existencia de algún monasterio visigodo por la zona mediterránea hacia la mitad del 500.

    Tras la corriente religiosa que promovió el Camino de Santiago a mediados del siglo XIII, y con los auspicios del rey Alfonso X el Sabio, el lugar fue declarado santo y lugar de peregrinación; instalándose primero los dominicos y después los franciscanos.

    El adelantado del Reino de Murcia, Juan Chacón, tomó a su cargo la custodia y reconstrucción del monasterio, que alcanzó notable fama en el Reino de Murcia y promovió romerías y fiestas a mediados de agosto. La rúbrica la puso en 1541 el papa Paulo III, quien concedió culto y oficios religiosos al monasterio y advocación de San Ginés de la Jara, en su fecha del 25 de agosto de cada año. Desde entonces distintos personajes reales, ilustres, populares, viajeros curiosos, devotos... acudieron a pedirle favores al misterioso titular del monasterio, acrecentando con limosnas las dotaciones del refectorio conventual que permitió levantar una iglesi, claustro para la orden monástica, y adquirir una extensión de terreno hasta la orilla del Mar Menor, un huerto poblado de árboles frutales, agrios y palmeras en el que siempre han destacado sus naranjas, principalmente.

    De todo ello se conservan  grabados e imágenes gráficas, hasta que entró en franca ruina; manteniéndose a pesar de todo la romeria tradicional, y declarándose el paraje y construcción como de interés histórico artístico para conseguir su restauración y acondicionamiento para la visita de estudiosos y devotos de aquella tradición.

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    Actualmente el monasterio presenta planta rectangular, con superficie construida de 1814 metros cuadrados. Consta de dos partes bien diferenciadas: el ala izquierda, que comprende la iglesia con capilla adyacente y torre del campanario, y la parte derecha con las antiguas dependencias del monasterio: refectorio, dormitorios, porterías, almacenes, el claustro. La fachada presenta las huellas de numerosas reformas y restauraciones. El huerto se conserva en muy buen estado, el cual posee también una "Alberca" (Extracto de expediente de declaración de bien de interés cultural. Monasterio de san Ginés de la Jara.- Cartagena).

    Hacia 1930, el monasterio es adquirido en propiedad particular. El nuevo dueño, para ganar alguna perspectiva veraniega, mandó derribar la capilla de la Gloria, con lo que desaparecieron los últimos frescos de Barroso. Se reformó el refectorio y se levantó una pared frente a la iglesia impidiendo la visión de esta graciosa fachada renacentista al que por allí pasa.

 

 

EL MONTE MIRAL (CABEZO DE SAN GINÉS)

      El Monte Miral, situado frente al monasterio de San Ginés de la Jara, es aquel cerro que Fray Melchor de Huélamo llamara Monte Miral, "que es nombre corrupto de `mineral´, porque están allí las minas cavadas y las herrerías donde los fenicios, cartagineses y romanos en otros tiempos sacaron tantas riquezas (...)". Actualmente se le conoce como Cabezo de San Ginés.

    Nos dicen las fuentes que había en él nueve ermitas, dedicadas sucesivamente a San Pablo, primer ermitaño, San Hilarión, San Antonio Abad, a la penitente Magdalena, San Jerónimo y al niño Bautista.

paisaje.jpg (271761 bytes) El Monte Miral

ermita..jpg (31935 bytes)  La ermita del Monasterio

 

LA CUEVA VICTORIA

   Ubicada en las llamadas casas de la Victoria (El Estrecho), en la ladera sur del Monte Miral. Se trata de una cueva Kárstica con numerosas galerías y abundantes restos paleontológicos ubicables en el Gunz-Mindel, con industria lítica y ósea. Esta cueva natural fue explotada como mina de manganeso. Actualmente es necesario disponer de un permiso a cargo del Museo Arqueológico Municipal para acceder a su interior.

    La entrada principal, de 4,5 metros de ancho, ha sido ampliada por las numerosas excavaciones. Las áreas próximas a la entrada se denominan Salas de los Huesos, con una longitud aproximada de 150 metros. Una galería sa acceso a una serie de cavidades inferiores llamadas Victoria I y Victoria IISe realizaron en su interior varias excavaciones documentando restos de vertebrados fosilizados de hasta 1,4 millones de años, en la cueva Victoria I, convirtiéndose en un yacimiento muy valioso en el conocimiento del Pleistóceno.

    Según el diario "La Verdad" de 3 de mayo de 2000, la Cueva Victoria se abrirá al público dentro de año y medio o dos años, según explicó el director de las excavaciones Josep Gilbert durante las XI Jornadas de Patrimonio Histórico y Arqueología Regional celebradas en Murcia del 2 al 5 de mayo. El propio Gilbert calificó de "inmensa" esta Cueva ante numerosos antropólogos, arquitectos, paleontólogos y restauradores que se dieron cita en dichas jornadas.