RESERVA BIOLÓGICA

DE MUNIELLOS

 

HISTORIA

La Reserva Biológica de Muniellos que abarca los montes de Muniellos, Valdebois y la Viliella, está situado en el suroccidente asturiano, en los concejos de Cangas del Narcea e Ibias.

El monte de Muniellos constituye el núcleo central de la Reserva y a su interior solamente puede accederse a pie, por Tablizas. Para llegar a este punto es necesario tomar la carretera comarcal que une Ventanueva (Cangas del Narcea) con San Antolín (Ibias); en el pueblo de Moal (Km. 23) sale una pista de unos 3,8 Km. que terminan en Tablizas, ya en la Reserva.

La carretera continúa hacia el puerto de Connio y atraviesa la Reserva separando el monte de Muniellos del de Valdebois.

Por otra pare, la carretera comarcal que une Cangas del Narcea con Degaña, pasando por el alto del Rañadoiro, bordea el monte de la Viliella, SE de la reserva.

La reserva de Muniellos constituye por su extensión y estado de conservación, una de las mejores representaciones del bosque caducifolio que antiguamente cubría gran parte de nuestro territorio. Una extensa y casi continua mancha de bosque, principalmente robledal, tapiza las empinadas laderas de los valles uy valllinas que conforman los casi 5.600 Ha de la reserva. Junto a ella tan sólo de localizan tres pequeños núcleos habitados: Moal, Valdebois y La Viliella.

Parejo al extraordinario desarrollo de la vegetación de Muniellos, existe gran variedad de especies animales, más difíciles de observar, que encuentran en este bosque su refugio y alimento.

Antiguamente, el monte de Muniellos fue propiedad de empresas madereras que realizaban aquí fuertes explotaciones forestales. Las últimas explotaciones importantes tuvieron lugar en los años 1.969 y 1.970. Sin embargo, la historia conservacionista de Muniellos había comenzado unos años antes, hacia 1.964, año en que fue declarado Paisaje Pintoresco. En 1.973, el monte fue adquirido por el estado a través del I.C.O.N.A, y declarado Coto Nacional de Caza. Desde este momento con el fin de incrementar la riqueza faunística natural, se establece la veda de todo tipo de actividad cinegética. En 1.982 el monte de Muniellos es sometido a un régimen de protección especial y declarado Reserva Biológica Nacional. En 1.988, se amplió la Reserva, hasta entonces 2.695Ha, a su superficie actual, con la anexión de los montes de Valdebois(en Ibias, 1623Ha) y la Viliella, (en Cangas del Narcea,1224Ha)

 

 

CLIMA

El rasgo climatológico más característico de la reserva es su alto grado de humedad, debido a su elevada pluviosidad y a las frecuentes nieblas. En invierno no faltan las nieves y las heladas son seguras en los meses de diciembre, enero y febrero. El verano como corresponde al clima general de Asturias, es poco caluroso.

 

GEOLOGÍA

 

El sustrato de Muniellos está formado principalmente por areniscas y cuarcitas, con algunas intercalaciones de pizarras.

Este sustrato ha estado, y continua en la actualidad, sometido a intensos procesos erosivos.

El modelado principal se debe a la erosión hídrica y se ha desarrollado bajo climas templados húmedos. Se formaron así los valles principales, los valles secundarios de menor tamaño. Son formas fluviales muy encajadas, con laderas pendientes y fondos angostos típicos de una red fluvial relativamente joven. La naturaleza litológica del sustrato condiciona un relieve con laderas rectas y partes altas redondeadas. Sólo surgen formas abruptas en los lugares donde existen capas resistentes de cuarcita, afloran entonces farallones rocosos de varios metros de altura.

El hielo es el protagonista del modelado glaciar, que origina un relieve muy característico. Por toda la zona alta de la Reserva quedan abundantes huellas de este proceso, como circos, depósitos, o las pequeñas lagunas glaciares situadas en la cabecera del valle de la Candanosa o de Las Lagunas. Además en Muniellos es muy notoria la acción del hielo como agente de ruptura de las rocas debido a la disposición de los materiales en capas muy finas; se han formado así, extensos canchales o acúmulos de bloques de diversos grosores.

 

VEGETACION

 

Entre los 500 y los 1.500 m. de altitud, aproximadamente, la vegetación original el bosque caducifolio. Sin la intervención del hombre, que actúa roturando y quemando para ganar terrenos cultivables y pastos, etc., la mayor parte de Asturias estaría cubierta por robledales y hayedos. Muniellos es, en este sentido, una de las pocas zonas "casi vírgenes" que quedan en la Península.

La mayor parte de la Reserva está poblada por el roble albar (Q petrea). Acompañan al roble especies como el abedul, el serbal de cazadores, arbustos de tipo brezos, escobas y, sobre todo, arándanos y numerosas herbáceas y helechos.

En los fondos de valle crecen fresnos, avellanos, arces, etc.. En las márgenes de los ríos la vegetación arbórea está constituida, principalmente, por alisos y diversas especies de sauces.

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Aunque el robledal ocupa la mayor parte de Muniellos, también existen zonas en las que crece el hayedo.Por encima de los 1.400 m de altitud, los robledales y los hayedos son sustituidos por los abedulares.

 

FAUNA

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Muniellos mantiene una fauna rica y diversa que encuentra aquí gran variedad de refugios y alimentos. Se han localizado más de un centenar de especies de vertebrados, entre las que se encuentran casi todos los mamíferos de la Cordillera Cantábrica, unas 65 especies de aves y gran variedad de reptiles y anfibios. Junto a éstas existen en el bosque una gran cantidad de insectos, arácnidos, moluscos, etc., en número aún desconocido por la ardua labor que ello supone.

Entre los mamíferos están representados especies tan escasa como el Oso, el Lobo, el Gato Montés y la nutria. El mamífero más característico del bosque el Corzo. Muniellos es, además, el núcleo más occidental del área de distribución del Rebeco en Europa. Otro de los herbívoros que abunda es el jabalí. Sin embargo, con una quincena de especies identificadas, los poco conocidos murciélagos constituyen el grupo de mamíferos más numeroso en especies de la Reserva.

Zorros, tejones, garduñas, martas, ardillas, lirones, musarañas y pequeños roedores completan el cuadro de los mamíferos del bosque.

El Urogallo es otra de las especies singulares del bosque de Muniellos, en donde han sido localizados varios "cantaderos". Más abundantes y fáciles de ver son aves como el Pinzón, Carbonero, Herrerillo, Agateador, Trepador azul, Pico Picapinos, Pito Negro, etc.

Cabe destacar, también la presencia, junto a estas aves, de una gran parte de las rapaces que existen en la Cordillera Cantábrica.

Entre los anfibios y reptiles destacaremos la presencia del Lagarto Verdinegro y Rabilarga, la Rana Bermeja, y los Tritones Palmeado, Ibérico y Alpino.

 

ITINERARIOS

 

Una vez en el interior de la Reserva, para lo cual es imprescindible contar con el correspondiente permiso, se puede efectuar un recorrido a pie por el Monte de Muniellos o por el Monte Valdebois.

  1. Itinerario a las Lagunas
  2.  

    El recorrido es un paseo a pie de unos 18 km. Que se realiza cómodamente en unas seis horas.

    El itinerario comienza en Tablizas, a la entrada de la Reserva. Junto a la casa del guarda sale una antigua pista maderera que se interna en el Valle de Cullada. Al ascender, durante aproximadamente 1 km., por una pista ancha, rodeada de robledal, se puede ver la pequeña vega aluvial de Tablizas, único prado que encontraremos en toda la excursión. El valle se va cerrando poco a poco y tras subir durante unos 20 minutos, llegamos al arroyo de Cullada, donde una tablilla de madera indica el camino a las lagunas. A partir de aquí, la senda se estrecha y se encaja en la empinada ladera. Al cambiar la ladera varía también la orientación, ahora al nordeste, y con ello aumenta el grado de humedad. Así, aparecen mezcladas con los robles, numerosas hayas, fácilmente distinguibles de éstos por sus hojas enteras, no lobuladas y la corteza lisa, grisácea y cubierta de numerosos líquenes. Poco después el valle se abre de nuevo. En algunos puntos del recorrido podemos observar gran parte del monte de Muniellos, donde llama la atención la extensión y cobertura de la vegetación, sólo interrumpida por pequeños claros en los que se localizan canchales desnudos o por farallones de cuarcita que se alzan como islotes por encima del arbolado. Algo más adelante la senda atraviesa un canchal donde podemos hacer un alto para beber en la fuente. Continuamos la marcha subiendo poco a poco durante un kilómetro, más o menos, hasta llegar a un punto donde se observa la confluencia de los arroyos que bajan de los tres valles principales. A partir de aquí, superados ya los 1.200 m de altitud, el paseo se hace algo más cómodo. Según nos vamos acercando a la cabecera del valle la vegetación cambia. Esto se hace muy evidente a partir del cruce con la senda que, siguiendo el arroyo de la Candanosa, sube desde el fondo del valle. Desde aquí hasta las lagunas (1km) el robledal es sustituido por el abedular altimontano. Junto a los abedules encontramos principalmente, serbales y un denso sotobosque de arándanos y brezos.

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    La primera de las lagunas, la de la Isla, se encuentra en una depresión cerrada de origen glacial. Las otra lagunas se encuentran a unos 15 minutos de subida siguiendo el camino que atraviesa el canchal situado a la derecha.

    Al emprender el regreso debe seguirse el mismo camino hasta la vallina de Piélagos. Aquí cogemos la senda que tras 6,5 km. Nos lleva a Tablizas. Esta senda baja paralela al arroyo de la Candanosa o de las Lagunas. La vegetación es más diversa y aparecen especies propias de lugares húmedos como son arces, fresnos, avellanos, y sauces. Durante los primeros kilómetros el camino es estrecho, pero al llegar a la parte baja del valle, se ensancha y se hace más cómodo, ya que sigue el trazado de una antigua pista abierta para la saca de madera que nos llevará hasta Tablizas, donde finaliza el recorrido.

    Para ir a las lagunas se puede seguir la ruta que sube por la ladera izquierda del valle, pero no es aconsejable pues es más larga y difícil que la descrita.

     

  3. Itinerario por Valdebois

 

Es un recorrido a pie de unos 13,5 km. de longitud que se realizan en aproximadamente seis horas.

El itinerario comienza en el Alto del Connio, donde se deja el coche para, ya a pie, ascender por la pista hasta la caseta de vigilancia de incendios, donde se entrega al guarda la autorización correspondiente.

Desde aquí parte la senda que tras un kilómetro conecta con el antiguo camino de caballerías que fue utilizado por la gente del valle para acceder al puerto del Connio, antes de la existencia de la actual carretera. Toda esta senda discurre por encima del robledal, es un excelente mirador de la ladera norte de Valdebois, vemos bosques de robles, principalmente carbayos, junto con hayas, abedules, serbales, arces y algunos tejos.

Durante todo el recorrido escasea el agua para beber, hay una sola fuente.

Desde la fuente se baja poco a poco a la collada, situada justo encima del pueblo de Valdebois .

El pueblo es un buen ejemplo de la arquitectura tradicional de la zona m con casas macizas de paredes de piedra y tejados de pizarra. Hay además varios hórreos bien conservados, algunos de los cuales están adornados con tallas en la madera.

Desde el pueblo la pista sigue hasta el río y tras cruzar el puente, sale un camino de caballería utilizado para acceder a los verdes pastos del fondo del valle, regados por un sistema de canales. Este camino asciende paralelo al río, a la sombra de fresnos, avellanos, arces, abedules, sauces...

Desde un punto del camino se puede ver , en la ladera de enfrente, una de las construcciones más típicas de la zona : el cortín o cortinal. Se trata de un muro de piedra, de unos 2,5 m. de alto, generalmente de forma ovalada, sin techumbre y que sirve para proteger del oso a varias decenas de colmenas que se encuentran en su interior.

Dejando el cortín, el camino asciende hasta llegar a la braña de del Acebal, pequeña llanada con praderías para el ganado. Desde aquí , sale una senda que sube por el fondo del valle y enlaza con una pista utilizada hace años para la saca de madera. Esta pista continúa subiendo en zigzag por la ladera, en medio de un robledal, en el que aún se ven los efectos de la explotación maderera, hasta llegar de nuevo al alto de Connio, final del itinerario.

 

RÉGIMEN DE VISITAS

No pueden acceder a la reserva más de 20 personas por día y todo visitante debe ir provisto de la correspondiente autorización nominal.

La solicitud debe realizarse por escrito con una antelación mínima de una semana y máxima de tres meses. Debe dirigirse a la Agencia de Medio Ambiente, del Principado de Asturias.

Existe un régimen especial para alumnos/as en el que se permiten grupos de hasta 50 personas que van acompañadas por un guía.

 

OTRA INFORMACIÓN DE INTERÉS

 

Alojamientos y Restaurantes

 

La localidad con mayor oferta hostelera es Cangas del Narcea, donde existen varios hoteles hostales y pensiones. Además, existen pensiones en San Antolín de Ibias y Cerredo. Recientemente se ha creado una casa rural, que admiten turismo, en Posada de Rengos, muy cercano a la Reserva. En cuanto a la comida, existen restaurantes en las mismas localidades, y pequeños bares en otros pueblos

En el pueblo de Moal existen algunas casas particulares en las que se dan comidas y alquilan habitaciones.

Asímismo, en los pueblos de Posada de Rengos y Gedrez, existen sendas "casas de aldea", con un servicio cómodo y agradable.

No hay Campings en la zona.

 

Estaciones de Servicio

Entre Ventanueva y Vega de Rengos existe el servidor más cercano a Muniellos, también en el núcleo urbano de Cangas del Narcea.

 

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¡VENID A VISITARLO, MERECE LA PENA!