CUENTOS CON PREPOSICIONES

 

1. Perdida en el bosque

2 .Los perros

3. Las flores

4. La cabaña

5. Una historia difícil de entender

6. Gaizka y Alex

 

PERDIDA EN EL BOSQUE

 

A las tres de la tarde,

Ante el prado que está en el campo,

Bajo el puente, Carmen va a coger flores en la cesta de colores.

Cabe explicar que Carmen no es pequeña y cabe por un agujero, no pequeño sino grande.

Con la cesta llena de flores de colores Carmen sube a la colina.

Contra el viento sube y sube hasta la cima.

De cansancio, se tumbó en la cima y

Desde allí contemplaba el pueblo.

En un bosque se perdió al bajar y

Entre árboles gigantes y de todos los tamaños

Hacia el centro del bosque iba,

Hasta que vio al rey del bosque, el ciervo.

-         ¿Para qué vienes aquí niña?- le dijo el ciervo hablando en el idioma de los animales.

-         Por favor no me hagas daño, yo me he perdido. – dijo Carmen.

Según se hacia de noche,

Sin comida,

¡So miedosa! – se decía

Sobre una roca, sentada

Tras los arbustos donde dominaba el ciervo que la había encontrado.

 

Carmen Díaz (Santullán)    

LOS PERROS

A las 3:30 de la tarde del año 2001,

Ante el pueblo de Castro Urdiales,

Bajo el balcón del ayuntamiento,

Cabe decir, en un farol de la guardia,

Con un palo para defenderse de los perros salvajes, y

Contra los dueños de los perros; estaba reunido todo el pueblo.

De repente, los guardias sacaron un palo.

Desde el balcón Rufino Díaz, el alcalde,

En representación del pueblo,

Entre los dueños de los perros,

Hacia los guardias se dirigía,

Hasta que vino un guardia

Para matarlo a escobazo limpio

Por defender a los dueños de los perros.

Según los dueños, era mejor atar a los perros y no matarlos.

Sin los perros no se querían quedar.

So pena de que lo lincharan, dijo uno: - ¿Cómo vamos a matar a nuestros perros?

Sobre todo querían llegar a un acuerdo.

Tras mucho discutir, decidieron que no matarían a los perros si iban atados.

 Alejandro Manuel Díaz, Santullán

LAS FLORES

 

A las ocho de la mañana,

Ante la casa salía el sol.

Bajo el puente, una niña cogía flores muy bonitas y las metía en una cesta,

Cabe señalar, que era una cesta muy llena

Con tomates, manzanas, lechugas, cebollas,...

Contra la casa apoyó la cesta, abrió la puerta, la metió en casa y dejó las flores

De campo.

Desde la ventana veía el campo donde jugaba con su perra, Misly.

En la casa la niña preparó la comida,

Entre cazuelas y cuchillos estaba contenta.

Hacia el campo se fue,

Hasta las cuatro de la tarde y esperaba y esperaba

Para jugar con Misly, su perra; y esperaba y esperaba

Por su perra que no llegaba, porque solía ir por la tarde.

Según el perro salía a jugar, ella se tuvo que ir porque,

Sin motivo, la madre le dijo que se fuera a cenar,

So pena de que la castigase,

Sobre la mesa había manjares, había de todo.

Tras cenar, se fue a la cama y se durmió y tuvo pesadillas.

 

David Villate, Santullán

UNA HISTORIA DIFÍCIL DE ENTENDER

 

A las 16:00 p.m. Mari Alcalde, Arrate Sol y José Ignacio Díaz, estaban

Ante la Porticada

Bajo el toldo del bar Ricardo.

Mario, que es muy pillín, nos propuso un problema:

-         ¿Cabe preguntarse si cabe un elefante en un sofá?

Yo dije que era imposible, él dijo que eso era posible.

Con ayuda de Auro, él se dio cuenta de que yo tenía razón. Él estaba en

Contra mía

De pronto,

Desde la ventana nos llamaron para merendar. Arrate se desmayó y no volvió

En sí.

Yo cogí chocolate, lo puse  

Entre pan y pan y él hacía unos gestos muy raros

Hacia la ventana.

Volvió en sí al ver el bocata. Subió la lengua

Hasta la nariz

Para demostrar que le encantaba el chocolate. Me quitó el bocata de las manos, así

Por así

Según yo lo levantaba hacia mi boca. Yo,

Sin el bocata, estaba muy feliz, porque el chocolate no me gusta

-         ¡So tragón! Lo llamé.

-         Marío, tráeme un sobre. Marío lo trajo y

Sobre el sobre escribí el nombre de un amigo. Abrí la ventana, se escapó el sobre con mi carta y yo corrí

Tras él.

 José Ignacio Díaz, Santullán    

GAIZKA Y ALEX

 

A las 4 y media de la tarde,

Ante la plaza del ayuntamiento,

Bajo un toldo, estaban Gaizka y Alex.

Cabe decir, que un poco preocupados, porque,

Con dos pares de narices, ellos habían talado una parte de Ventoso,

Contra la opinión de José Ignacio,

De Cantabria.

- Desde luego ellos van a entrar

  En un manicomio para estar

           Entre médicos y psiquiatras – dijo José Ignacio.

Hacia los médicos se dirigían Alex y Gaizka

Hasta los 19 años

Para aprender a ser unos niños educados

Por haber talado el monte.

Según Gaizka, no le importaba nada, ni a Alex tampoco;

Sin embargo, no parecían muy contentos.

So pena de que descubrieran  que tenían miedo,

Sobre todo del médico tuerto,

Tras haberle visto con una jeringuilla enorme. ¡Ya veremos qué pasa con ellos! 

John Díaz (Santullán)

 

LA CABAÑA

 

A las 4 de la tarde, unos niños de mi pueblo,

Ante un portal,

Bajo un árbol,

Cabe decir que había una cabaña junto al árbol,

Con una gran escalera apoyada

Contra la pared

De piedra,

Desde esa cabaña se ve todo el pueblo.

En el monte,

Entre los diferentes árboles, estaban los niños, que habían ido a merendar.

Hacia los niños soplaba el viento,

Hasta que, de pronto, empezó a llover.

Para refugiarse, entraron dentro de la cabaña.

- ¡Por fin podemos estrenar la cabaña!- dijeron los niños,

Según todos ellos subían por el tronco

Sin escalera,

So pena de mojarse. Entraron en la cabaña y,

Sobre el suelo mojado y húmedo,

Tras la puerta, les estaban esperando las chicas. Se saludaron y, de pronto, Salió el sol.  

Julia Núñez Saíz (Santullán)