Con el Proyecto Educativo de Centro se dota a los Centros de Enseñanza de la autonomía suficiente para que cada uno de ellos diga lo que quiere, y las líneas que va a implantar para la obtención de la mejor y más amplia formación de sus alumnos.
El Centro Escolar es una organización a la que la sociedad encomienda la consecución de múltiples y variados objetivos. Se le solicita que desarrolle la personalidad del alumno; que le proporcione la adquisición de hábitos intelectuales, técnicas de trabajo, conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, estéticos; que le procure una orientación escolar y profesional apropiada; que dé adecuada respuesta a las diferencias individuales; que establezca una educación coordinada con los padres; que cumpla con las exigencias de la burocracia escolar; etc... Pocas organizaciones tienen planteados tantos y tan diversos propósitos.
S. Antúnez (1966, p. 11) da esta definición del Proyecto Educativo: "Entendemos por proyecto Educativo de Centro un instrumento para la gestión -coherente con el contexto escolar- que enumera y define las notas de identidad del Centro, formula los objetivos que pretende y expresa la estructura organizativa de la institución".
La Ley Orgánica 1/1990, de 3 de Octubre, que habla de la Ordenación General del Sistema Educativo, desarrolla en sus títulos lo que ha de ser esta enseñanza, y de los poderes que pone en manos de los distintos Centros para que ellos mismos tracen sus líneas a seguir, encomendando a las Administraciones Educativas el fomento de la autonomía organizativa y pedagógica, con el fin de estimular al profesorado en el trabajo de equipo.
Todo el Sistema Educativo se ha de sentar en la base de la Educación Infantil y Primaria. Este primer arranque tendrá que tener la suficiente fuerza para que las enseñanzas posteriores sean asimiladas con prontitud, además de aprovechar todos sus contenidos.
Para todo ello es necesario un Reglamento en el que se recoja la personalidad de cada Centro, y establezca y defina la misión a desarrollar por cada una de las partes que forman la Comunidad Educativa.
La familia es, y ahora más que nunca tendrá que seguir siendo la parte más importante dentro del Sistema que nos proponemos. Desde un principio tendrá que inculcar a sus hijos las ideas de participación y democracia, ocupándose el tiempo necesario y poniendo los medios a su alcance, para conseguir que el niño cuando pase a la Escuela, ésta, no sea algo totalmente desconocido. Será necesario que este quehacer de los padres, les haga continuar interesándose y estando más cerca que nunca con la escuela de sus hijos, entrando a formar parte activa de cuantas actividades se programen y tenga que participar el niño/a.
La actuación de los docentes estará basada en principios democráticos y de participación. La coordinación se hace más necesaria entre todos los enseñantes tratándose con anterioridad el programa a desarrollar, que tendrá que ser conocido y consensuado entre todos los miembros de la Comunidad Educativa que tenga que intervenir en el desarrollo y exposición de la materia a tratar.
Otra parte importante la ha de aportar el edificio escolar, los medios educativos que se obtengan y los medios materiales de que se dispone.
Es necesaria una escuela que cuente con todas sus dependencias y apartados para un mejor desarrollo de la educación y formación de los escolares.
Una escuela moderna debe contar con todos los medios materiales educativos necesarios. Son muchos los instrumentos que hay en el mercado, y también, muchos de ellos los facilita el Ministerio de Educación. No obstante, el aprovechamiento de cualquier material que sustituya la carencia del ideal se aceptará como bueno, al objeto de no paralizar la enseñanza por falta de cualquier medio material.
El aprovechamiento de los materiales de que disponemos originará dos actividades y vivencias distintas: por una parte la reconversión de este material hará pensar al alumno de que todo es necesario y útil, a la vez que verá y comprobará la capacidad del ser humano y hasta donde llega su poder; de otra parte, desarrollará la habilidad y destreza necesaria para dar más valores a la materia.
Se educará e instruirá a los escolares para la lucha contra la discriminación: desigualdades que puedan presentarse por razones de nacimiento, raza, religión u opinión.
No se caera en algo que nos pueda llevar a dictar sistemas de privilegios, si no que la escuela estará extendida a toda la población, respetando siempre la elección de los padres del Centro Educativo que quiera para sus hijos.
Con nuestra enseñanza caminamos hacia Europa inmersos en una sociedad moderna y participativa, en busca del proyecto europeo que rompa fronteras, para ofrecer a la juventud de hoy nuevos horizontes y formas de vida.
La Constitución Española recoge el derecho de acceso de todos los ciudadanos a la Educación, a los que se proporcionará cuanto sea necesario para este fin, así como también los medios suficientes para conseguirlo, sin tener para nada en cuenta las razones de nacimiento, raza, etc...
La libertad de enseñanza también la establece la Constitución, así como el derecho a recibir formación religiosa y moral en consonancia a las creencias religiosas de cada alumno.
Este Proyecto reconoce la participación
de padres, profesores y alumnos para el Control y Gestión de los
Centros Públicos, esto es, de los que están sostenidos con
fondos del Estado.
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